He pasado muchos 25 de mayo en mi vida, como integrante de una familia con cuatro generaciones dedicadas a la docencia como maestros y profesores, siempre esa fecha patria tenía un aura especial, desde el horario rutinario de la escuela que se alteraba, el tener que llevar el uniforme en regla (siendo alumna) con escarapela obligatoria, que las mas de las veces se caía (gran cosa hoy que tenemos los pines de la bandera y la escarapela), hasta los olores y sabores, como los pastelitos de dulce de membrillo de la escuela y el locro o asado en casa, que incluía los pastelitos que preparaba mi mamá para la ocasión. También se agregaba el chocolate con facturas y churros y también el te con masitas secas, servidos al cuerpo docente, que para la ocasión lucían sus mejores galas, particularmente en mi infancia y adolescencia en las décadas del 70 y 80 del pasado siglo XX. Cuando ya entrada la década del 90, siendo ya profesora en actividad, los actos se fuero...
(Inspirado en “Viaje a Italia” de Roberto Rossellini y “Mi viaje a Italia” de Martín Scorsese.) 26 enero 2016: Primer día en Villa Carlos Paz. Hotel dos estrellas, familiar, chico, pero limpio y con buena atención, agua caliente y comida casera. El viaje bien gracias a Dios. A simple vista, la ciudad es linda, tranquila, bastante gente muchos jubilados, no tiene la onda más cosmopolita de Bariloche, muchos turistas atraídos por las obras de teatro y los hoteles con pileta. En el hotel soy la única pasajera que se anotó para excursiones, por eso encuentro explicación en la asistencia a estas obras que son repeticiones de programas adocenados de televisión particularmente de la factoría tinelliana, algunos comensales durante la cena en el hotel se quejan de la baja calidad de las mismas, otros prefieren pasear por la ciudad a la noche porque pinta entretenida y después la visita al bingo o al casino como cuatro ancianas un tanto baqueteadas q...
3 marzo 2019. Ayer vi en Cine Cosmos UBA “Nuestra hermana menor”, película japonesa dirigida por Hirokazu Koreeda. Magnífica fotografía, en especial los paisajes en otoño y los cerezos en flor, en la región de Kamakura. Argumento con sutilezas y vueltas creativas. No hay escenas de sexo, porque si fuera una película argentina mamma mía, estaría repleta. Los japoneses, al parecer, todavía conservar resabios de lo que podría decirse algo semejante al orden natural de la civilización occidental: las familias se conforman a partir de la unión de un hombre y una mujer, el adulterio sigue siendo materia grave, el respeto a las personas mayores, el pedido de perdón y su obtención. Los chicos van a la escuela con uniforme de corte naval (Japón es una isla y su base de poderío es la marina de guerra), las chicas juegan al futbol, sin perder un gramo de femineidad, el respeto a las creencias religiosas se ve reflejado en la escena de la vuelta a cas...
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