BRUJOS RECICLADOS: GEORGE i. GURDJIEFF
Tuvo por igual detractores y partidario. No
hay término medio, se lo ama o se lo odia. Se lo alaba o se lo denostó. Pero
nadie es indiferente a su figura y justamente ahora, época en que la New Age ha
reflotado su aura legendaria.
Fue un personaje legendario, de vida
novelesca. Nació en Armenia en 1866. Era
de ascendencia griega. En su juventud fue comerciante y su trabajo lo llevo a
viajar por Asia Central. Como era hábil
con el trabajo manual, desarrolló un sentido práctico, que muchos gurús e
iniciados no tienen. A su vez se interesa en la lectura de diversa temática
como filosofía, teología y medicina. Y
pronto elaboró su propia doctrina, que consiste en afirmar que cada ser humano
tiene poder para desarrollar su conciencia a nivel cósmico, y someter las fuerzas
de la naturaleza a su voluntad. Se
inicia en los experimentos psíquicos de moda en los albores del siglo XX y gana
fama como mago e hipnotizador. Según el mismo explica obtuvo esos conocimientos
del trato con marajás sabios que vivían ocultos en Asia Central y el Tíbet. También su carisma personal y su magnética
figura facilitaron su traslado a Rusia en 1914, país en el que ganó mucha
popularidad dando conferencia y realizando exhibiciones. Allí conoce y hace amistad con el físico y
filósofo P.D. Ouspensky quien luego escribe dos libros claves para los
seguidores de las enseñanzas de Gurdjieff: “Fragmentos de una enseñanza
desconocida” y ¨Psicología de la posible evolución del hombre”. En 1922 viaja a Francia, y en una finca conocida
como Priorato de Avon, establece la sede del Instituto para el desarrollo
armónico del Hombre.
Gurdjieff afirma que el no predica ninguna
doctrina ni filosofía esotérica, sino que expone un método que permite a cada discípulo
llegar a descubrir su propia verdad que nunca es absoluta sino relativa. El método consistía en una rutina muy dura de
trabajos físicos. El más común era cavar
fosos todo el día y dormir solamente cuatro horas. En eso consistía la “cuarta vía” o “cuarto
camino” para desarrollar los poderes latentes del hombre y despertar la
conciencia. Pronto los intelectuales
europeos y norteamericanos, ahogados por el racionalismo sin salidas trascendentales,
se sintieron atraídos por este personaje y acudieron prestos a la sede de su
escuela, entre ellos se encontraba la escritora inglesa Katherine Mansfield, quien
enferma de tuberculosis, buscaba una curación para su mal. Sometida a los severos ejercicios del método
del “cuarto camino” no puede resistir y muere, estallando el escándalo que llevó
al desprestigio de Gurdjieff, al menos por un tiempo, ya que recién a mediados
de la década de 1930 sus ideas vuelven a difundirse, ganando adeptos como el
arquitecto norteamericano F. L. Wright y el escritor Sinclair Lewis. Se publica su obra fundamental: “Relatos de
Belcebú a su nieto” y luego “Encuentros con hombres notables”. Gurdjieff murió en 1948. En 1979 el cineasta
ingles Peter Brook filmó su vida. Sus
seguidores perteneces mayoritariamente a la clase media alta.
Comentarios
Publicar un comentario