27 enero 2018 visita guiada al Museo del Cine, al lado de la Usina del Arte, pleno barrio de la Boca. Exposición permanente, compré catálogo, en el micro cine pasan filmaciones intervenidas sobre archivos de la década del 40 y 50 recuperados de la primera Escuela de Cine que se abrió durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón. De lo visto lo que más me gustó es el cuento de Beatriz, el diálogo entre chinos argentinos, el episodio final de los marcianos, todos distintas versiones sobre un solo documento de imagen. En Tienda de Café de Pellegrini y Sáenz Peña me siento al lado de una mesa en la cual hay reunidas tres mujeres y un hombre, todos ellos amigos que hablan sobre ópera, acerca de una soprano coloratura que cantó el aria de la reina de la noche de “La flauta mágica” de Mozart. Durante la visita guiada escuché a una señora preguntar sobre Olga Zubarry, no sabía la misma que ya había fallecido la citada actriz en 2012. En los archivos f...
He pasado muchos 25 de mayo en mi vida, como integrante de una familia con cuatro generaciones dedicadas a la docencia como maestros y profesores, siempre esa fecha patria tenía un aura especial, desde el horario rutinario de la escuela que se alteraba, el tener que llevar el uniforme en regla (siendo alumna) con escarapela obligatoria, que las mas de las veces se caía (gran cosa hoy que tenemos los pines de la bandera y la escarapela), hasta los olores y sabores, como los pastelitos de dulce de membrillo de la escuela y el locro o asado en casa, que incluía los pastelitos que preparaba mi mamá para la ocasión. También se agregaba el chocolate con facturas y churros y también el te con masitas secas, servidos al cuerpo docente, que para la ocasión lucían sus mejores galas, particularmente en mi infancia y adolescencia en las décadas del 70 y 80 del pasado siglo XX. Cuando ya entrada la década del 90, siendo ya profesora en actividad, los actos se fuero...
A principios del año 2006, el fallecimiento de mi mamá me llevó a tratar de plasmar el dolor por su ausencia en una gran novela coral que nunca escribí ni escribiré salvo como guion de película, que tampoco nunca filmaré. Llegué a borronear una introducción sobre un recuerdo que tenía de mis padres y eso, nada más. Es domingo, son las cuatro de la tarde más o menos, está nublado, hace frío. Inexplicablemente estoy parada en la vereda de mi casa, con ese clima y nadie en la calle. Pero algo, alguien me retiene, quizá la tarde de domingo, el frío, el recuerdo o la melancolía que se entrecruzan y esa trama me atraviesa y me obliga a permanecer un rato allí. Vuelvo al interior de mi casa, pero sigo mirando a través de la ventana, porque sigo retenida vaya a saber por que o quien o quienes. Quizá ese algo o ese que sea una automóvil de marca alemana, que un hombre conduce con una mujer y unos nenes a bordo, cuatro más exactamente. El hombre conduce por la ca...
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