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Mostrando las entradas de junio, 2025

VERSEANDO

  SIGO CON ESTOS POEMAS, ESTE ES DE 2018, HABÍA MOMENTOS EN QUE TODO ERA MUY HEAVY COMO DICEN AHORA   Que triste, que sola A merced del odio Estoy yo Con mi cruz a cuestas Calvario del día Frente a mis verdugos De pie estoy yo Los surcos resecos Que mis pies cansados Abrieron en el suelo Duro de sangre regado Como hace treinta años Presté juramento De tu luz Dios mío A las mentes llevar Sin embargo, el tiempo Que duro golpea Y también a ellos Feroz golpeará Una cruz fecunda A mí me ha otorgado Pero a mis verdugos Una cruz estéril Les deparará Una cruz reseca Que no hace santos Y el camino a la nada Les alfombrará Y gotas de sangre Que ellos derramen En ningún terreno Fértiles se harán Pues son el vacío, la nada, El hastío, armas Del que Miente y jamás vencerá.

VERSEANDO

  POEMAS DEL FANGO, DEL CIENO Y DE LA PENA (AÑO 2017)   Con este ampuloso título plasmé dos poemas a manera de descarga por la creciente indisciplina de algunos alumnos míos que no cedía ni con las sanciones, citas a padres y demás recursos.   Lo que describo en el primer poema es una suposición, y el otro relata un hecho real.   POEMA 1   Un pibe murió Un colectivo lo pisó Caminaba sin mirar La calle sin mirar cruzó Sin mirar vivió su vida El ómnibus circulaba Lentamente con su carga De pasajeros que volvían Del trabajo La víctima nunca trabajó Ni siquiera estudiaba En el colegio del cual salía Porque ahí tonteaba todo el día No miró nunca miraba Ni siquiera el pizarrón Dónde sus profesores escribían No leía, no observaba, no miraba Solo con su celular lo hacía Se reía y daba vueltas Solo le importaba su Mochila que guardaba La cartuchera, su arma arrojadiza Y era su única tonta alegría Su única felicida...

25 DE MAYO DE 1995

  He pasado muchos 25 de mayo en mi vida, como integrante de una familia con cuatro generaciones dedicadas a la docencia como maestros y profesores,   siempre esa fecha patria tenía un aura especial, desde el horario rutinario de la escuela que se alteraba, el tener que llevar el uniforme en regla (siendo alumna) con escarapela obligatoria, que las   mas de las veces se caía (gran cosa hoy que tenemos los pines de la bandera y la escarapela), hasta los olores y sabores, como los pastelitos de dulce de membrillo de la escuela y el locro o asado en casa, que incluía los pastelitos que preparaba mi mamá para la ocasión.   También se agregaba el chocolate con facturas y churros y también el te con masitas secas, servidos al cuerpo docente, que para la ocasión lucían sus mejores galas, particularmente en mi infancia y adolescencia en las décadas del 70 y 80 del pasado siglo XX.   Cuando ya entrada la década del 90, siendo ya profesora en actividad, los actos se fuero...